Nadia-Palestina_2

A los 12 años, Nadia Abu Nahla ya escribía artículos en el periódico palestino Al Hayat. Hoy es la directora de la organización Women’s Affairs Technical Committees (WATC) en Gaza y, sobre todo, una luchadora por los derechos de unas mujeres que han nacido y que viven en desamparo por parte de su gobierno, hoy en manos de Hamas, de la comunidad internacional y dentro de sus propios hogares. Activista y feminista, el Comité que dirige Nadia quiere romper con el silencio de esas palestinas con derechos pisoteados, con vidas envueltas en un círculo de violencia del que llevan demasiados años sin salir

Cuando Nadia empieza a hablar impresiona su tesón después de tantas décadas de lucha, tanto como sus profundas ojeras. “Nací en Gaza de un padre implicado en la política y una madre que era profesora y que llegó a dirigir su colegio. Todos en casa hablaban del sufrimiento de perder su país en 1948 para convertirse en refugiados. En ese ambiente, desde muy joven me impliqué en la política y a los 12 años ya escribía en un periódico. Que yo sepa fui la primera niña en hacer algo así”.

Con esos comienzos no resulta extraño que en la universidad no tardara en movilizarse políticamente, ‘sobre todo cuando comprobé que mis compañeras no eran conscientes de los derechos que no disfrutaban, de la discriminación de su estatus respecto a los hombres’. Sus escritos en este sentido, le generaron no pocos problemas con las autoridades académicas, y con la policía israelí

En los 80, cuando los grupos islamistas tomaban fuerza en Palestina, una joven Nadia de 18 años fue elegida representante estudiantil en su campus, la primera y única mujer que ha ostentado ese puesto desde entonces. Años después, a raíz de la Primera Intifada de 1987, se convertiría ya en una reconocida activista en apoyo de las mujeres palestinas, ya fuera organizando ayudas familiares, escribiendo informes o realizando acciones que las concienciaran sobre unos derechos que les eran desconocidos.

Nadia tiene buen recuerdo de los acuerdos de Oslo de 1993, que permitieron crear la Autoridad Nacional de Palestina, y de la explosión de organizaciones que surgieron después. Fue entonces cuando organizó el Women´s Affairs Technical Committees para evitar una ley que obligaba a las mujeres a pedir permiso al padre o al esposo para poder trabajar fuera de casa.

Todos los avances que iban logrando se truncaron con la victoria de Hamas en Gaza, con el bloqueo, con los bombardeos de Israel sobre las familias de Palestina. “Ahora Hamás tiene el control de las calles. A las niñas se las obliga a llevar velo en las escuelas. Es una vuelta al pasado en derechos que habíamos conseguido”, denuncia Nadia.

Cuenta esta palestina que está aumentando la violencia de género, que muchas mujeres caen en la depresión, o en las drogas. “En WATC les damos formación sobre violencia, sobre sus derechos, intentamos que se organicen y que sean capaces de tener una profesión y unos ingresos. Pero el mundo no puede cerrar los ojos a lo que pasa allí. Debe abrirlos y debe hacerlo ya”.

FacebookTwitterGoogle+WhatsAppCompartir